Ayer las palabras salían tan atropelladamente de mi cabeza que no sabía ni como plasmarlas en papel. Te sientes esclava de pensamientos que a veces no deberías pensar, por bien tuyo principalmente.
No sé si lo que siento es amor, o simplemente es que me atrae tanto, que la sensación me parece indescriptible.
Beber, y llorar abrazada a Sandra, la cual también llora, y repetirnos una y mil veces que somos gilipollas. "Y por si fuera poco ambos tienen el mismo nombre ¿Por qué?" "Uno por muy chico, y otro por muy grande"... ahora se podría decir que lo tengo más fácil, o que simplemente sé que debo hacer, pero me encuentro pensando una y otra vez que quiero que se acerque, que me bese. Que no se vaya, nunca.
"Quiero fundirme en tu fuego, como si fuese de cera"